miércoles, 16 de mayo de 2018

pumarejo


A eso de la 4 de la tarde llegamos a la plaza. Nos había dicho un compañero que aprovechaban una comida solidaria, realizada en la casa del Pumarejo: que es un centro donde confluyen muchas asociaciones, casi 150 participan de este espacio de una manera u otra, aunque la gestiona de 20 a 25 asignando el poco espacio que hay y se puedan realizar actividades como talleres, reuniones informativas, recursos de acogida y trámites burocráticos tipo permiso de residencia o nacionalidad para inmigrantes o refugiados. Como dijimos una comida solidaria que tiene lugar todos los miércoles y en la que se acaba hablando de temas como exclusión social, la existencia de una asesoría de tramites burocráticos de ayuda al refugiado, permisos de residencia, pobreza y violencia de genero. Temas que van surgiendo espontáneamente.
El ambiente era cálido y agradable, con una riqueza amplia de multiculturalidad, cuando llegamos nosotros se iban presentando uno a uno los integrantes de la comida saltando a su vez de un tema a otro. Unos empezaban a quitar las cosas de la mesa y otros continuaban presentándose y exponiendo todo tipo de problemáticas a un entorno que escuchaba atentamente.
Había un grupo de unas diez personas que eran refugiados nuestros fotógrafos les hicieron fotos a cada uno de ellos y a varios comensales más, entre ellos una chica llamada fer nombre de fer país, directora de la asociación Mujeres Sobrevivientes. Mujer encantadora, no se negó a que le hiciéramos una pequeña entrevista.
Nos explico el proceso que sigue a un ingreso en la asociación, lo primero que se hace es una valoración de riesgo, se le pregunta cuales son sus necesidades más urgentes. Entre las actividades más frecuentes están talleres de empoderamiento, teatro, danza…
Nos explica que la asociación surgió hace 5 años y la demanda de recursos ha crecido exponencialmente. Las cuales reconoce no poder abastecer en lo material pero en otras cuestiones si que se puede, derivando a las mujeres a otras entidades o acompañándolas.
Su experiencia es que cuando una mujer se siente empoderada, siente que merece va encontrando su camino. Llegan realmente a adoptar otro posicionamiento frente al mundo y frente a sí mismas.
“Es una entidad muy pequeñita, pero estamos reconocidos, hacemos un trabajo muy serio, muy comprometido” La clave está en que ellas vienen del otro lado, también, y pueden entender con claridad el desarraigo y el miedo y la tristeza que provoca.
Por último van a la asociación fundamentalmente mujeres pero ésta está abierta también a los hombres, pero es cierto que acuden en menor número. “Pero si es verdad que en los últimos años nos siguen mucho los hombres y nosotros no les cerramos la puerta”
Fer horarios y teléfono (al final entrevista)
Sugerencia Fer:poner foto de ella